La Sauceda. Historia & Leyenda


Ermita de la Sauceda;
Se dijo que en sus ruinas aparecieron algunos campesinos ahorcados y que lúgubres campanas estuvieron doblando durante muchos días después del bombardeo, a pesar de que ya no había ni campanas ni campanero ni quien pudiera oírlas.
Noviembre de 1936.



Los bombarderos alemanes Stukas martillearon La Sauceda de forma reiterada y minuciosa hasta su total desaparición. Nadie le dijo a Picasso que esta fue la mayor barbarie.


La Sauceda es una de las no muchas localidades (lugar, en la actualidad) españolas que tienen el honor de haber sido nombradas explícitamente por Miguel de Cervantes en su obra.  “Coloquio de los Perros”, en un cierto momento, Berganza dice a su canino amigo Cipión:…”Dejólos encerrados, y volvió a coger los trofeos de la batalla, que fueron tres vainas, y luego se las fue a mostrar al asistente, que, si mal no me acuerdo, lo era entonces el licenciado Juan Sarmiento de Valladares, famoso por la destrucción de La Sauceda…”. ¿La destrucción de La Sauceda? ¿Cuántas veces ha sido arrasado este santuario ecológico de la libertad? ¿Qué nos podría haber contado el Príncipe de los Ingenios del lugar y del sugerido carnicero si lo hubieran dejado?


La Sauceda. El Poblado de la Libertad.

Ya lo decía el escritor rondeño de mediados del Siglo XVI Vicente Espinel en su novela picaresca “Vida del escudero Marcos de Obregón”, 
“fuíme a La Sauceda donde hay lugares y soledades tan remotas, que puede un hombre vivir muchos años sin ser visto ni encontrado si él no quiere”. “Soledades” gongorinas y horizontes negros lejanos.

Las aguas, los olores, la vegetación intrincada, los chaparros y pinsapos; los “canutos” creados por las corrientes con su vegetación cálida y terciaria; la rareza y espiritualidad de los matorrales, tienen el distintivo de los duendes de Goethe, de San Juan de la Cruz y de Lorca.

Textos: Apuntes sobre la historia de La Sauceda.

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